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Primeros pasos para movilizar a una persona dependiente

30 / 04 / 2020

Lo más probable, es que en estos días de descontrol y servicios mínimos, alguno de vosotros haya tenido que llevarse a sus mayores a casa o tenga personas con movilidad reducida a su cargo,  por ello hemos pensado en daros unas pautas básicas para poder atenderlos de la mejor manera posible y que todo este tiempo en cama, no pase factura.

Además de mostraros algún ejercicio para poder hacer las movilizaciones e indicaros como trasladarlos a otro sitio (será el próximo artículo), primero haremos hincapié en los puntos a tener en cuenta para no acabar lesionados en estas maniobras. Vamos a comenzar por  la postura correcta que tendréis que adoptar en todo momento para que a la hora de realizar un esfuerzo, no os dejéis la espalda en ello.

Muchos estudios demuestran que las principales causas del deterioro de la espalda son: la falta de higiene postural y las pautas de movimiento erróneas.

¿Qué quieren decir cada una de ellas? La higiene postural, se refiere al conjunto de medidas que mantienen un correcto equilibrio dinámico o estático en la columna vertebral, de tal modo que no la sometamos a un exceso de carga constante o intermitente y que desemboque en una lesión o una inflamación de una o varias zonas articulares. Por otro lado las pautas de movimiento erróneas se refieren a modificaciones incorrectas del movimiento del paciente que acaban provocando una falta de higiene postural y por consecuencia, una lesión.

Para protegernos, debemos conocer cuatro puntos importantes:

  • Control del abdomen.
  • Levantamiento y transporte de cargas.
  • Movimientos de flexión lumbar para manipular cargas desde un nivel bajo.
  • Giros lumbares.
  1. Control del abdomen: Es la fase principal, ya que sin dicho control, nunca conseguiremos proteger nuestra espalda. Esto es importante, en primer lugar para no lesionarnos y en segundo lugar, en caso de que hagamos mal algún movimiento,  conseguir reducir mucho el peligro de lesión. Por ello, debemos activar el abdomen antes de realizar cualquier movimiento,  para conseguir proteger  la espalda del aumento de presiones.  En realidad, tenemos que activar el músculo transverso del abdomen (situado en la zona abdominal, como si fuese una faja). Este músculo es el que se trabaja en actividades como Hipopresivos, Pilates o Yoga. Tenemos que hacer una fuerza desde la zona baja del abdomen, para  llevar el ombligo hacia dentro y hacia arriba e intentar mantener esta presión durante todo el movimiento.
  2. Levantamiento y transporte de cargas: En este caso tenemos que intentar reducir al mínimo la carga que recae sobre la columna lumbar. Lo importante es intentar mantener la carga lo más pegada al cuerpo y disminuir la distancia horizontal con ella lo máximo posible.  Al coger un peso, si levantamos los brazos por encima de la cabeza resulta un movimiento peligroso . Cuando empujamos cargas, debemos situar el objeto por delante o en el mismo plano, nunca por detrás. *

     

  3. La flexión lumbar está desaconsejada totalmente: Tenemos que sustituir este movimiento por la flexión de nuestras rodillas y nuestra cadera, separando ligeramente las piernas (como una sentadilla).*
  4. Giros lumbares: debemos evitarlos,  haciendo transferencias con pequeños movimientos hasta completar el giro.

Los movimientos tienen que hacerse de manera lenta y bien controlada para minimizar los perjuicios y poder tener un buen control del abdomen.

En este primer apartado, hemos conocido las pautas básicas que debemos tener en cuenta para no lesionarnos. Para activar bien el abdomen podéis seguir acudiendo a nuestras clases online de Pilates o pedir información para cualquiera de las otras dos actividades que desempeñamos, Hipopresivos y Yoga.

Desde Álvaro Zapatero Fisioterapeutas queremos acompañaros en estos momentos complicados e intentar daros todas las herramientas que podamos para que estos días pasen con la menor repercusión posible en nuestro cuerpo.

En el siguiente post tendremos la segunda parte, en el que veremos algún ejercicio para hacer con ellos y que sus articulaciones no se atrofien: pautas básicas para poder movilizarlos de la cama a la posición de sentado y de ahí a bipedestación.

¡Mucha fuerza y ánimo que ya no queda nada!

 

 

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